En el Huerto del IES Ramón Giraldo aparece lo que resulta ser un microchip escondido allí durante la Guerra Fría. Contiene información muy valiosa, y por eso aparecen dos ladrones que, haciéndose pasar por altos cargos del Gobierno, ordenan clausurar el centro, para así poder registrarlo y hacerse con el microchip.
Unos chicos del centro se enteran de los verdaderos planes de los ladrones, y deberán hacer frente a ellos y salvar su instituto y el colegio de al lado, que también podría estar en peligro.